Joshua Redman

Joshua Redman – saxos
Aaron Goldberg – piano
Reuben Rogers – contrabajo
Gregory Hutchinson – batería

La abogacía estadounidense perdió a un colegiado el mismo día en que el jazz ganó definitivamente a un grandísimo saxofonista.

La encrucijada, resuelta en 1991, podría parecer una obviedad teniendo en cuenta que el joven Joshua, dotado de un enorme talento, había absorbido además innumerables horas de música de todo tipo (Coltrane, Rollins, The Beatles, The Police, Prince etc) de la mano de su progenitor Dewey Redman, saxofonista en las filas del mismísimo Ornette Coleman.

Su intención, sin embargo, no era la de dedicarse profesionalmente a la música. El azar o el espíritu de los sostenidos y los bemoles posó finalmente sus pies sobre la escena jazzística de Nueva York, donde pronto se hermana con lo más granado de su generación: Peter Bernstein, Roy Hargrove, Mark Turner etc.

A los cinco meses gana la competición internacional de saxofón Thelonious Monk y comparte escenario con ilustres colegas de su progenitor: Charlie Haden, Elvin Jones, Joe Lovano, Pat Metheny… Con este último graba su segundo disco «Wish» (Warner Bros 1993) en el que también figuraban Haden y Billy Higgins. Es evidente que su «wish» se había cumplido.

Al año siguiente apuntaba todavía más alto al liderar, junto a Brad Mehldau, Christian Mc Bride y Brian Blade, un cuarteto estratosférico. Desde entonces ya sólo él mismo puede hacerse sombra y sus pasos se cuentan como conquistas. La de 1998 fue la de reunir, para gloria del jazz, su segundo cuarteto estable, formado por los músicos que vas a tener la suerte de escuchar en nuestro ciclo: una maquinaria demoledora para arropar a un saxofonista que te pondrá los pelos de punta.

Inventiva desbordante, dominio absoluto, fluidez exquisita y la máxima entrega. Estás ante un clásico sin ningún género de dudas. ¿Necesitaban realmente los Estados Unidos un abogado más?

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